Happenings provides references on art events, exhibitions, biennales, art fairs and festivals, with a focus on Abstraction in Action artists and post-90s abstraction from Latin America.
Transplanted (VW Brasilia), is a natural latex cast of a Volkswagen Brasilia car. The first model entirely designed and manufactured by Volkswagen in Brazil, and named after the city which urban design emphasizes the usage of the car. A popular car, the Brasilia soon became a national design icon. The car used for the latex cast in Transplanted (VW Brasilia), is the central piece in the installation Brasília, Cars, Pools and Other Modernities, which will be on view at the Hammer Museum’s Los Angeles Biennial, Made in L.A., from June 15 to September 7, 2014.
The skin-like imprint is evocative of mass production processes since casting mimics the idea of endless copies.Transplanted (VW Brasilia), approximates industry and its abstracted processes to the individual body by anthropomorphizing a car. Moreover, the sculpture’s skin-like formal quality provokes considerations about the pursuit of cars as a third skin in consumer society.
The sculpture uses latex as an art material while also considering its cultural and historical background as an industry commodity within the context of Brazil. The titled, Transplanted (VW Brasilia), was inspired by a passage in Brazil’s latex history: Henry Wickham’s successful quest to smuggle seeds from the rubber tree, Hevea brasiliensis, from the area of Santarém, in Brazil to Kew Gardens in London from where seedlings were dispatched to Malaysia thus dooming the Amazonian rubber boom. The word “transplanted” also further emphasizes the sculptural transformation of a hard car-body into a soft, malleable, cast/imprint of it.
Clarissa Tossin has a BFA by Fundação Armando Álvares Penteado, São Paulo, Brazil and a MFA in Art by the California Institute of the Arts (CalArts), Valencia, CA. Recent solo shows include: Museum of Latin American Art (MOLAA), Long Beach, EUA (2014); Brasília, Cars, Pools & Other Modernities, Artpace – San Antonio, Texas, EUA; Blind Spot, Blaffer Art Museum – University of Houston, Houston, Texas, EUA; Study for a Landscape, Sicardi Gallery, Houston, Texas (2013). Recent group shows include: Liberdade em Movimento, Fundação Iberê Camargo, Porto Alegre, BR (curated by Jacopo Crivelli); Bringing the World into the World, The Queens Museum, New York, NY (curated by Hitomi Iwasaki); Made in L.A. 2014, Hammer Museum, Los Angeles, CA – curated by Connie Butler and Michael Ned Holte; Dispositivos para um mundo (im)possível, Roesler Hotel, São Paulo, BR (curated by Luisa Duarte); Unsettled Landscapes, SITE Santa Fe, NM – curated by Lucía Sanromán and Candice Hopkin, 2014).
Tohu wa-Bohu, surge de um termo hebraico que se refere, no Gênesis, ao universo antes da criação. De difícil tradução, o espectro de sua interpretação ocupa desde a ideia de ruína até a de uma dimensão de infinita potência que nos permite aproximações com o Tao, por ser algo que não se pode expressar; e o Big Bang, por ser um paradoxal não-tempo que antecede o instante zero.
A exposição Tohu wa Bohu, por sua natureza diversa, cria um ecossistema em que a produção plástica dos artistas Martha Gofre, Túlio Pinto e Ío coabita em simbiose, ao mesmo tempo em que ressalta as especificidades e as volições particulares. Há um denominador comum, um ponto de intersecção que une as obras e são os fundamentos da exposição Tohu Wa Bohu: a pulsão escultórica, que funciona como motor para cada artista explorar a maneira como forças invisíveis, de natureza física e cultural, transformam a matéria; e a compreensão desta através do tempo. Cada artista articula esse universo, através de sua obra, de formas distintas. A produção de Túlio Pinto gira em torno do conceito de efemeridade e transformação exploradas a partir das características próprias dos materiais trabalhados. A Ío manipula a matéria como fonte para exercícios mnemônicos onde signos tem seu significado de origem obliterado e são substituídos por redes de relações formais e culturais abertas. Martha Gofre repensa o que seja limite, não só através dos objetos e materiais – nas associações feitas, mas também pela insistência dos gestos, resistência e falha. A exposição busca ressaltar os diálogos, as semelhanças, os encaixes e as possibilidades de recombinação das obras. Cada peça proposta ecoa e se reflete em outras obras da exposição. Estas interconexões ocorrem de maneiras distintas em todos os trabalhos, sendo esses alguns dos caminhos e leituras possíveis que expõem os liames conceituais e formais que formam as redes rizomáticas que as obras estabelecem através de si e do espaço expositivo. Além disto, há uma outra instância que entrelaça as obras para esta exposição, que é o exercício de tornar verbo uma das faces da infinita polissemia de Tohu wa-Bohu – suas forças constituintes e as leis que as regem – estabelecendo consonâncias fenomenológicas ou manipulando imagens mentais como objetos culturais em uma gramática em constante constituição e esquecimento. Esta natureza especulativa se reflete na disposição em que as obras se manifestam, sem limitar-se às formas tridimensionais: fotos, textos, vídeos e esculturas que se mantém, tanto, em uma tensão estática em meio a um acontecimento, quanto, em um aglutinador de diversas temporalidades. Tohu wa-Bohu é um exercício de reflexão e experimentação da aura, da fáscia ou tecido conjuntivo que recobre as propriedades que ordenam e desestruturam o cosmos que nos cerca.
Premiación de los trabajos de los dos artistas ganadores y de los artistas distinguidos con mención del jurado e la segunda edición del Premio Lucio Fontana.
El Premio, gracias al apoyo de Pirelli Neumáticos S.A.I.C., le permitirá a dos jóvenes artistas argentinos de origen italiano permanecer por dos meses en la ciudad de Turín, donde podrán desarrollar su propia capacidad creativa en contacto con el ambiente cultural y artístico local contando con el apoyo de la fundación IGAV (Instituto Garuzzo por el Arte Contemporáneo).
Con esta iniciativa, el Consulado General desea contribuir a renovar y recrear, aunque sea idealmente, el trayecto del gran lazo artístico-cultural entre Italia y Argentina, que en la figura de Lucio Fontana encuentra una de las expresiones más emblemáticas: nacido en Rosario en 1899, después de sus primeros estudios en Italia regresa a la Argentina donde inicia su actividad artística para luego establecerse definitivamente en Italia en 1947, donde concretará lo escrito previamente en Buenos Aires en el “Manifiesto blanco”, fundando el “movimiento espacialista” que lo llevará, con sus famosos “tajos”, a ser considerado uno de los más grandes innovadores del arte contemporáneo.
La selección de los artistas será realizada por un jurado compuesto por personalidades de reconocida experiencia de la realidad artística argentina contemporánea y cuyos nombres serán anunciados en el curso de la presentación del premio.
Punto de Quiebre, 16 ensayos latinoamericanos
June 26, 2014 Beatriz Gil Galería
Caracas, Venezuela
El siglo XXI se ha caracterizado por trazar una nueva geografía en el desempeño actual del arte contemporáneo. Dos ejes de acción, relativos y paralelos han dinamizado un complejo nudo de enlaces, novedades, descubrimientos y fluctuaciones: al alimón de las descollantes aperturas que la tecnología y el mundo web 2.0 ofertaron para todos los participantes de la cultura global se inició un ciclo donde el debate abierto comenzó a revelar nuevas zonas sombrías dentro de esas “supuestas verdades” compartidas por todos. Luego de una antesala plena de rupturas, de postulados teóricos, de conjeturas albergadas en el ejercicio humano y social de la escalada triunfal de la cyber-democracia, la nueva era sembró el desconsuelo de estridentes imposibilidades de conexión: guerras, desmanes, una miseria generalizada y un funesto desarrollo de neo-fundamentalismos reciclados que ya han devastado las lejanas esperanzas del progreso.
Sin embargo, la posibilidad individual ha surgido con empeño en medio de la crisis y el caos mundial que nos envuelve. Desde ese punto de quiebre que transformó las relaciones de lo particular con el entorno entre finales del siglo XX y los inicios del XXI, también se han develado nuevas estrategias de acción: eslabones donde el documento, la memoria, el testimonio y las diversas formas de asentar la fugacidad de la experiencia privada y colectiva anclan el poder de un individuo que ya no observa lugares soñados a dónde debe llegar para ser alguien, o inaccesibles utopías impuestas por otros que deben ser alcanzadas para encontrar algo. Ahora, más que nunca, las ilusiones particulares saben que es solo desde el constructo crítico de sus propias fronteras y desde su capacidad para aglutinar las voluntades que le rodean, el sitio real donde pueden y podrán consolidar un mejor lugar para sí mismo y para los otros.
En este sentido, las perspectivas del arte en general y muy especialmente del arte latinoamericano han transformado una buena parte de sus inquietudes, desviando esa área inicial insertada en la necesidad de colocar el propio discurso dentro de los movimientos legitimadores de la cultura foránea hacia una mirada interior mucho más plural, zona refractada de un arte que se levanta en el punto de quiebre de estas antiguas prácticas territoriales para presentarse como la reedición de una nueva sensibilidad, ahora focalizada en los propios problemas formales, conceptuales, políticos y sociales de los creadores, sin dejar de ser áreas de contenido capaces de albergar un carácter mundial-global.
Este ejercicio entra en conexión directa con varias de las pautas teóricas que para el arte actual ha introducido el crítico Nicolas Bourriaud quien se apropió del vocablo post-producción con la finalidad de concertar las señales de esa ebullición creativa distintiva de nuestro tiempo: empalmes donde la materia manipulada por el artista ha dejado de ser «materia prima» para elaborar «formas» a partir de productos culturales «in-formados» por otros; derivaciones artísticas donde el arte ya no es el aspaviento inédito heredado de la modernidad o la obra única capaz de sostener la verdad y la esencia de un lenguaje oculto. Ahora, son obras a partir de obras, productos de consumo, retazos culturales, trozos de film, objetos varios, material web, sonidos reeditados, estereotipos, reciclaje y apropiación, algunas de las destrezas y mecanismos que determinan el arte más reciente. La consecución de los procesos ya no guarda relación con las famosas rupturas formales de la vanguardia de turno o la necesidad latinoamericana de reinsertarse en las líneas de acción de este perímetro hegemónico. El acontecer que la globalización y la era de internet le han conferido a las relaciones entre autor, medios, lugares de difusión, obra y receptor, ha encaminado los procesos hacia la ilación de retazos donde la memoria, el fragmento, la historia individual y la metáfora serán las claves para una obra que más que asentamiento de verdades es discurso en proceso, periplo del sí mismo, puesta en escena de todas las inquietudes que ese sujeto artístico está tratando de convocar y transmitir.
En Punto de quiebre hemos querido medir y poner en relación las propuestas visuales de dieciséis artistas de generaciones distintas y de contextos latinoamericanos diversos (algunos residentes en países diferentes a su lugar de origen) que se insertan en el desarrollo de estas aristas tan características de nuestra contemporaneidad. A través de tácticas diversas y con la expectativa única de responder y preguntar a través del arte, revisitan y escamotean lugares donde la fotografía, la pintura, el dibujo, la performance, el collage, el video, la instalación y la escultura se enlazan como las bases de una acción en plena resonancia con los tránsitos vitales del contexto y la experiencia particular del yo dentro de los vaivenes virtuales y las huellas materiales del ser social. La investigación se inició sin temas específicos, pero poco a poco, en los intercambios desarrollados durante varios meses, miles de zonas en comunión vinieron a correr la cortina de ese lugar central que le dio el título a la muestra; Punto de quiebre, ruptura con las formas y los medios tradicionales de ejecución formal y conceptual que vienen a levantar una sucesión de crónicas visuales cercanas entre sí: desde los gestos efímeros, la permanencia de lo visual y las alegorías trashumantes de una presencia humana a contrapunto de la imagen (Joâo Castilho, Bernardita Rakos, Isabel Cisneros, Mauricio Esquivel); en las resonancias de un presente que reposiciona la historiografía latinoamericana, generando disposiciones fracturadas, residuos ancestrales y compendios críticos de una gran fuerza visual (Jesús Matheus, Silvana Lacarra, Darío Escobar, Cipriano Martínez); en los vínculos de la presencia, la acción del cuerpo físico y su relación con los elementos como foco que reinstala el ciclo vital de una memoria subterránea desprendida desde la referencia local hacia los vericuetos de la memoria colectiva (Nydia Negromonte, Cecilia Paredes, Pietro Daprano, Pepe López); hasta las señales de lo urbano, los olvidos de la historia oficial y sus contradicciones, así como las prácticas, movimientos y manipulaciones de un poder transfigurado y suscrito por relaciones ocultas y golpes ambivalentes en el día a día del ciudadano común (Jason Mena, Rodrigo Echeverri, Déborah Castillo y Marcos Temoche).
En Punto de quiebre todos los artistas dispusieron sus proyectos como una jugada verbal, un enunciado iconográfico alrededor de las distintas temáticas generales que los agrupan y que también podrían conectarlos transversalmente. Es por ello que se ha usado la figura del “ensayo” como núcleo central de descripción y reunión de los distintos entramados formales que cada uno ha aplicado para este primer encuentro; una apuesta curatorial que también funciona como un proceso abierto en el diálogo sostenido con ellos y que en ambos casos trabaja como un campo de investigación compartido, dando como resultado una cartografía amplia, plena de evidencias e incertidumbres, de discursos visuales transitivos, de engranajes implícitos y elementos fugaces que van tras esa imagen plural que está intentando narrar y narrarse frente a las fracturas individuales y colectivas- que inundan las mudables verdades de nuestra cultura contemporánea.